
El último viaje del juez Feng es realmente una película sorprendente que roza el documental. Es un recorrido por las zonas más remotas y montañosas de China. Un film que refleja la calma y majestuosidad del paisaje; que retrata a personajes cotidianos, tercos y encerrados en su forzado aislamiento geográfico. Pero es ante todo una película que rebosa autenticidad por todos lados, una película en la que su director. Jie Liu logra con sencillez transmitirnos el espíritu de unos personajes difíciles e intimistas.
Una película que ha merecido el premio revelación del Festival de Venecia. Una película, en fin, para los que les gusta ver cine. Abstenerse quienes piensen que por ser china van a ver una cinta de kung-fu.